Amigos
Hay ocasiones en las que en algún momento de tu vida vas a pasar por una serie de desilusiones y tristezas, donde el tema siempre será el mismo, amistad, de cualquier tipo e índole. Muchos pasamos por ello, aunque no lo admitamos, ni lo digamos en voz alta, ni mucho menos queramos aceptarlo ni para nosotros mismos, pero sucede, todo el tiempo, sucede.
Me ha pasado en incontables veces, siempre es el mismo proceso, y siempre termino con las mismas preguntas una y otra vez, y no llego a una respuesta ideal o que satisfaga la necesidad del momento, sabes a cuales me refiero
¿Por qué a mi?
¿Por qué me pasa esto?
¿Qué hice mal?
¿Qué sucedió?
¿Ahora que hice?
¿Qué no hice?
¿Por qué me merezco esto?
¿Soy mala persona?
¿Hice daño en otra vida para merecer esto?
¿Por qué solo yo?
Y para ser sincera no tienen respuesta, no la que tu crees, porque aunque suene a cliché, no eres tú, son ellos. La culpa es de ellos, si, ellos y lo voy a volver a repetir solo para que quede claro, la culpa es de ellos.
No hiciste nada malo, ni causaste ningún problema, ni eres mala persona, ni estás pagando culpas del pasado o de otra vida, ni cometiste ningún error, ni lo mereces o mucho menos te pasa solo a ti. Esos amigos llegan a tu vida en determinado momento, cuando tu los necesitas y cuando cumplen con su función se alejan, así de sencillo y simple, sin rodeos, esa es la realidad de una amistad, sin dramas ni doble sentido. Las personas llegan a ti cuando los necesitas, y cuando lograron lo que necesitabas se van, punto.
Duele, claro que duele, no creo que ningún ser humano no se ponga a llorar o se deprima si pierde una amistad de años, son recuerdo y memorias vividas con esa persona, y no es que no valgan nada, simplemente que ya no hay motivo por el que tengan que seguir siendo amigos, lo que los unía desapareció y no fue de un día para otro, es algo paulatino, se va desarrollando poco a poco, pero no vemos su culminación hasta que de pronto te das cuenta que ya no se hablan como antes, que ya no sientes alegría de ver a esa persona, que no encuentras razones para seguir hablando con él y les pasa a ambos, pero quien da el paso son ellos y por eso sentimos más dolor.
Hay que reconocerlo, en un punto viste a ese amigo del alma y no lo viste, estaba ahí a tu lado y no lo reconocías, algo cambio y no fue él, fuiste tu. Ya sea tu forma de pensar, de ser, de actuar, de vivir, algo cambio en tu vida que hizo darte cuenta que esa amistad ya no te aportaba nada bueno.
Tal vez, solo tal vez, eras el amigo al que todos traían de bajada, o eras el IBM de los demás, puede que te trataran como su felpudo, o abusaran de tu amistad y confianza, o fueras quien resolviera sus problemas amorosos, de dinero o familiares. Y algo se despertó dentro de ti que hizo click y dejaste de ser aquella persona, dejaste de ser tapete y empezaste a quejarte, a decir basta, a decir no, a decir hasta aquí y ya no les gusto. Fue con ese primer NO, que todo cambio. Fue ese momento en que lo que los unía dejo de existir.
Como te dije al inicio, me ha pasado incontables veces, todo igual, paso por paso, letra por letra y siempre termina igual, yo preguntándome que hice mal, porque no merezco tener amigos leales, porque me hacen eso, porque traicionan mi confianza, porque me hacen daño. Y llego un momento en que me di cuenta que no era mi culpa, yo me dejaba pisotear, yo me callaba cuando hacían algo que iba contra mis principios, no renegaba ni gritaba ni alzaba mi voz, y cuando empece a decir NO, es cuando empiezan a alejarse, a dejar de verte, de hablarte, de platicar, de responder tus llamas, de visitarte, y hasta de invitarte a las reuniones.
Siempre duele, cada vez un poco más, porque te cansas, te cansas de voltear a tu alrededor y no ver a nadie, te cansas de necesitar con quien hablar y estar sola, te cansas de darte cuenta que muchas amistades son solo "relaciones hipócritas" y que tu no eres así, te cansas de llorar, te cansas de sufrir, te cansas tanto que cuando vuelve a pasar, simplemente dices: "ya me lo esperaba", "se tardaron", "ahí va de nuevo", "y ella también se aleja". Miras a tus "amigos" irse de a poco, pero esta bien, si, esta bien, porque no se vale que dejes de serte fiel a ti mismo por tener "amigos", no se vale que no defiendas tus opiniones, causas, ideas, impresiones, ideales, solo por tener a alguien para decirle "amigo" eso no es amistad, eso es solo tener a una persona de conveniencia a tu lado.
Un amigo no es alguien de conveniencia, debe ser alguien que este contigo en todo momento, que si quieres llorar llore contigo, que si quieres correr vaya contigo, que si quieres tirarte del puente, te detenga, ese es un amigo, alguien a tu lado de manera incondicional. Y de esos hay muy pocos, por eso suele haber un dicho que dice "los amigos se cuentan con los dedos de tu mano derecha y siempre te sobran dedos".
Y como yo todavía no he encontrado ese tipo de amistad, no dejo conclusión, porque a pesar de conocer a todo tipo de personas que solo buscan satisfacer sus necesidades, sigo buscando un amigo.
¿De que te sirve tener 500 amigos en Facebook, si cuando ocupas que alguien te saque del abismo en el que te encuentras nadie acude?
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