Ser única es destacar de la multitud
Ser única suele ser complicado, te trae tristeza, dolor, incomodidad, problemas de comunicación y muchas dudas; ser diferente es sobresalir aunque no te lo propongas, pensar fuera de la norma es que te cataloguen como causante de problemas; es traer el estigma de inconforme.
Salirte de lo establecido es un acto de anarquía para quien te vea, así seas la persona más amable y educada siempre te verán como la escoria, la paría. Tus días se convierten en soledad, nadie quiere tratarte, acercarse o hablarte, no vaya ser que tú rebeldía se les pegue y también les vaya mal, se ve mal que tengas ideas propias.
Levantas la mirada a tu alrededor y solo observas cabezas cuadradas, rígidas, sin emociones y te das cuenta que no estás mal, el problema radica en que lo normal es no tener emociones, no quejarte, no rechistar, no preguntar ¿por qué?, no decir si a la primera aunque no sepas que te piden, aplaudir a todo lo que hacen, aunque sepas que es su obligación.
Es hacer lo que quieren, como lo quieren, cuando quieren y de la forma que quieren y si sabes hacer algo mejor y que conlleve menor tiempo, no lo digas, no te harán caso. Es triste ver una sociedad sumida en el “que dirá la gente”, en vez de tratar de ayudar al prójimo.
Mi problema siempre ha sido destacar a donde voy, quejarme, exponer mis dudas, preguntar, alzar la voz y por eso ser atacada, marginada, minimizada, ninguneada, observada, odiada y hasta han tratado de hacerme daño real.
Porque en vez de dejarse llevar por esos sentimientos que les genera mi persona, no se ponen a buscar la forma de salir adelante, de cambiar, de ser distintos, de mejorar. La sociedad necesita un poco más de personas únicas que más copias de algo que ya no funciona y yo necesito tomarme un descanso de tantos ataques.
Ser única siempre genera problemas.

Comentarios
Publicar un comentario