Hay momentos en la vida
Hay momentos donde uno tiene que decidir, si seguir y dejar
todo atrás o decir adiós y no volver.
Hay momentos donde ambas decisiones se toman al mismo tiempo
en la vida. Y donde no sabes si ambas son las correctas.
Hay momentos donde dudas de tus capacidades, tus
pensamientos y hasta de los que te rodean en general.
Hay momentos donde pides ayuda de una manera sutil y nadie
entiende qué tipo de ayuda necesitas.
Hay momentos donde quienes te ayudan, te dicen cosas que ya
sabes, pero no puede creerlas tu cabeza, pero tu corazón sí.
Hay momentos que dependen completamente de la decisión que
tomes, que no hay vuelta atrás, y si la hay sabes que sufrirás si retrocedes.
Hay momentos donde vives etapas completamente distintas
¿pero ¿qué pasa si las vives al mismo tiempo? ¿De que te aferras? ¿A quién le pides ayuda? ¿Cómo logras compaginar tu cabeza y tu corazón cuando están
en canales distintos? cuando tienen problemas distintos, cuando simplemente no
se entienden, cuando han perdido la comunicación.
Hay momentos en la vida, donde uno quisiera meterse en la
cabeza del otro y ver tu situación con otros ojos, con otra forma de ver, con
otros detalles que uno no puede ver.
Hay momentos donde todos confían en ti, creen en ti, te
apoyan, te ayudan, te echan porras, pero tú, tú quien más debería sentirse,
creerse, tenerse confianza no la tiene; porque tiene miedo. Miedo a fallar,
fracasar, perder, quedar mal, hacer el ridículo y no poder ver a los ojos a
quienes confiaron en ti, miedo a ser toda la vida una persona que tiene
confianza ciega en sus amigos, familia, vecinos, conocidos y desconocidos y que
todos ellos le vean y le sigan viendo la cara de tonta.
¿Todo por qué? porque sigues creyendo en que no hay
mentiras, ni engaños, ni traiciones, ni falsedades, ni hipocresías, ni
cuchicheos a tus espaldas, ni personas que fingen delante de ti, mientras por
detrás te tiran el puñal por la espalda, porque crees en que todos te hablan
con la verdad, que te dicen todo, que son fieles, que te quieren ver feliz,
cuando la realidad es otra.
¿Porque seguir creyendo en las flores, los árboles, las
plantas, los animales, las mariposas, el aire, las nubes, el sol, el cielo, el
mar, las estrellas, la felicidad, la alegría, la sonrisa, el arcoíris, los
países, los hombres, el mundo, LA VIDA MISMA? ¿Porque seguir creyendo si a
donde volteas ves maldad pura, disfrazada de sonrisas? ¿Para qué seguir
pensando que todo lo que hay a tu alrededor viene de la verdad, sin traciones y
sin mentiras y sin secretos? Porque si alguien dejara de creer que el
mundo es color de rosa, aunque al quitarse los lentes se vea gris tirando a
negro, este mundo sería un completo asco.
Hay momentos en la vida, donde uno prefiere ignorar y ser
ignorado a perder esa alegría y pasión por la vida. Y porque hay veces en
que es mejor fingir y hacer que no pasa nada, cuando por dentro te estas
carcomiendo de dolor y tristeza. Pero siempre sabrás que las únicas personas en
quien puedes confiar, que nunca te traicionan, ni te fallan, que están ahí contigo toda la vida y te darán ánimos y te cobijan si tienes miedo o
estas mal o simplemente cuando lo único que sale de tu boca es un "ya no
puedo seguir", ellos te tenderán la mano y te señalarán el camino que habías perdido.
Hay momentos donde uno tiene que decidir...
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