Gracias
Esto es algo que no suelo hacer, hay cosas que comparto con ustedes y muchas otras que me guardo solo para mi, en esta ocasión, decidí compartir una experiencia que tuve hace poco, para quienes se sientan identificadas, se den cuenta que hay otras formas de ver la situación. Hace más de dos semanas, me cortaron, y digo "me cortaron" porque no fue de mutuo acuerdo, pero acepte la decisión; y lo que quiero compartir con ustedes es lo que le escribí como cierre de la relación.
Hoy de nuevo me acordé de ti y me hiciste falta, quise llamarte, mandarte un mensaje, saber de ti, pero no lo hice; como cada día, siempre hay algo que me recuerda lo mucho que te extraño, las ganas que tengo de platicarte, contarte mis problemas y que con una sonrisa me dijeras que me calme y darme algún consejo que pudiera aliviar mi malestar.
Hay días en que son más sencillos que otros, donde puedo fingir que no siento, que no tengo tristeza ni dolor y mucho menos que te extraño tanto; donde llorar es lo único que me calma, me da esa sensación de liberar todo lo que siento.
No te culpo, ni te odio, ni tampoco deseo que te vaya mal, al contrario, eres un ser increíble y sincero, que hace las cosas de frente, que se responsabiliza de sus actos y sobre todo que merece ser feliz. Tal vez, yo no soy lo que buscabas, esperabas o mereces, y nuestros caminos se cruzaron para enseñarnos a ambos unas lecciones, puede ser que si debíamos estar juntos, pero no era el momento o simplemente echamos todo a perder.
Sé que no vamos a volver a vernos, sé que eso me duele bastante, me dejaste una impresión muy fuerte de ti, y quisiera que las cosas se arreglaran y estar juntos de nuevo y es algo que no va a suceder; sé todo eso, pero no puedo, a veces solo no puedo dejar de sentir todo esto que siento, donde me da coraje que no estés conmigo, donde culparme o culparte no va a solucionar nada.
Quiero que sepas y estes seguro que no te odio y que todo lo que pasó entre nosotros, se queda con nosotros, donde no voy a hablar mal de ti, donde no voy a decir nada que pueda hacerte daño, donde simplemente como la adulta que soy, admitiré que eres un gran ser humano y mereces toda la felicidad del mundo y donde así mismo merezco ser feliz.
Te quiero dar las gracias por todo lo que aprendí contigo, las veces que me hiciste reir, los momentos donde discutimos, esos ataques de niños bobos que nos daban, las pláticas sinceras y nuestros planes a futuro, aquellos días donde me alegraba saber de ti por un mensaje o una llamada, las largas noches de pláticas y risas, el respeto y el cuidado que me dabas, en fin, todo aquello que vivimos juntos, habría querido que las cosas se dieran de manera distinta. Gracias por ser tú y recordarme cuánto me quiero, gracias por aprender cosas nuevas y sobre todo gracias por siempre, siempre decirme la verdad. Solo quiero que un día tú y yo encontremos a una persona que nos quiera y nos ame por lo que somos y que si en algún momento nos volvemos a topar, seamos capaces de haber pasado página y actuar con toda la madurez que nos sea posible.
Comentarios
Publicar un comentario